Los ácidos grasos Omega-3 (como el EPA y DHA) contribuyen a mantener la integridad y permeabilidad de las membranas celulares, permitiendo el paso de nutrientes y compuestos esenciales para las células.
Los Omega-3 EPA y DHA han demostrado actividad antiinflamatoria a nivel celular, por lo tanto reducen la micro-inflamación del folículo piloso.