Cicatrización de heridas: comprender el proceso de reparación de la piel

24/04/2025
CICATRIZ EN LA ESPALDA

Ya sea por un corte, una quemadura, una intervención estética o incluso un grano de acné, es posible que tu piel necesite recuperarse. La cicatrización es el mecanismo biológico que le permite regenerarse. Sin embargo, no todas las pieles tienen la misma capacidad de regeneración. Además, hay varios factores, como la edad, el estado de salud general o el estilo de vida, que influyen en este proceso de reparación.

Gestionar bien la cicatrización no se limita a esperar a que la herida se cierre por sí sola, y un mal cuidado puede provocar complicaciones y marcas visibles. Por lo tanto, es esencial comprender las etapas de la cicatrización y adoptar los cuidados adecuados para optimizar la reparación cutánea y minimizar las marcas residuales.

Las etapas de la cicatrización

No todas las heridas cicatrizan de la misma manera. Las heridas superficiales, como los rasguños, las rozaduras o los pequeños cortes, solo afectan a las capas superiores de la piel. Por lo general, se curan rápidamente y no dejan cicatrices si se protegen y se cuidan adecuadamente.

Por el contrario, las heridas más profundas o complejas —como quemaduras, heridas quirúrgicas, úlceras, úlceras por presión o lesiones que afectan a los músculos o los nervios— suelen requerir atención médica. Su cicatrización es más lenta y delicada, ya que afecta a tejidos más profundos y conlleva un alto riesgo de infección y de formación de cicatrices visibles. En estos casos, un seguimiento riguroso y unos cuidados adecuados son esenciales para favorecer la regeneración cutánea y limitar las complicaciones.

Independientemente del tipo de cicatriz, el proceso de cicatrización se desarrolla en tres fases sucesivas, cada una de las cuales moviliza células y mecanismos biológicos específicos¹.

  • La fase vascular e inflamatoria

    La primera fase de la cicatrización comienza inmediatamente después de una lesión y dura, de media, cuatro días. Su función es detener la hemorragia y prevenir la infección. En primer lugar, los vasos sanguíneos se contraen (vasoconstricción) y las plaquetas forman un coágulo para limitar el sangrado. A continuación, el sistema inmunitario interviene para eliminar las bacterias, limpiar la herida y activar la reparación tisular.

    En esta fase, los síntomas visibles y perceptibles son característicos de una inflamación, con enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor más o menos intenso. Y aunque resulten molestos, son señal de que el proceso de cicatrización ha comenzado correctamente.

  • Fase proliferativa

    Tras la fase inflamatoria, la piel entra en la fase de reparación (aproximadamente del cuarto al vigésimo primer día) para restaurar un tejido cutáneo sano y funcional. Los fibroblastos, células expertas en regeneración, producen colágeno para formar un nuevo tejido que rellena la herida. Este tejido, de color rojo y ligeramente hinchado, sigue siendo frágil. Paralelamente, las células de la epidermis proliferan para cubrir la herida. Este proceso de formación de un nuevo tejido restaura la barrera cutánea e impide la penetración de bacterias.

  • La fase de remodelación

    La última fase de la cicatrización es la de la remodelación tisular. Comienza alrededor del día 21 y puede durar varios meses, o incluso hasta dos años en algunos casos. Durante esta fase, el colágeno se reorganiza para reforzar la piel: el colágeno inicial, más flexible, es sustituido por un colágeno más resistente.

A esto se suma la maduración de la cicatriz, que evoluciona progresivamente. Al principio es roja y abultada debido a una fuerte vascularización, pero luego se va atenuando, se vuelve más clara y gana en flexibilidad. Su aspecto final depende de cada tipo de piel y de los cuidados que se le presten: puede llegar a ser discreta o, por el contrario, permanecer hipertrofiada o atrófica.


¡Gracias al proceso de cicatrización, la piel tiene una increíble capacidad de regeneración! Aunque la zona cicatrizada conserva ciertas características, como una textura más fina y una elasticidad ligeramente reducida, unos cuidados adecuados permiten optimizar su evolución y favorecer la formación de una cicatriz discreta y resistente.

Los síntomas de la cicatrización

Seguramente lo habrá experimentado: la cicatrización va acompañada de numerosas sensaciones cutáneas. Algunas son totalmente normales y indican una buena reparación de los tejidos, mientras que otras pueden ser señal de una complicación².

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Signos normales de la cicatrización

Durante los primeros días tras una lesión, la piel suele presentar enrojecimiento, sensación de calor y tirantez. Estos síntomas se deben al aumento del flujo sanguíneo y van desapareciendo progresivamente a medida que la herida se cura.

Uno de los signos más comunes de una buena cicatrización es la sensación de picor. Sí, aunque a veces resulte molesto, es un signo positivo que indica que los tejidos cutáneos se están regenerando. Por eso, es mejor evitar rascarse, ya que se corre el riesgo de ralentizar el proceso y provocar microlesiones e infecciones.

¿Por qué pica la piel durante la cicatrización?

  • Durante la regeneración de la piel, algunas terminaciones nerviosas dañadas se regeneran, lo que provoca hormigueo y picor.
  • El organismo también produce histamina, una molécula inflamatoria que favorece la cicatrización y estimula los receptores de la irritación cutánea, lo que provoca ganas de rascarse.
  • La piel nueva suele ser más seca y más fina que la piel original, un estado que puede provocar picor.
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Signos anormales de la cicatrización

Si el dolor, el enrojecimiento o la inflamación persisten más allá de unos días o se intensifican, esto puede indicar una complicación. Estos son los principales síntomas a los que hay que prestar atención:

  • Un dolor cada vez más intenso o punzante.
  • Un enrojecimiento que se extiende.
  • Secreción purulenta u olor inusual.
  • Fiebre y malestar general.

Si aparece alguno de estos síntomas, es imprescindible consultar a un médico o a un dermatólogo.

¿Qué factores influyen en la cicatrización?

La velocidad y la calidad de la cicatrización dependen de numerosos factores, tanto internos como externos. Algunas condiciones ralentizan el proceso y aumentan el riesgo de que queden cicatrices visibles, mientras que otras pueden favorecer una reparación rápida y óptima³.

Los factores internos

  • La edad: La piel joven cicatriza rápidamente gracias a su buena renovación celular. Con la edad, la producción de colágeno disminuye, la vascularización es menos eficaz y las defensas inmunitarias a veces se debilitan, lo que ralentiza la reparación y favorece la aparición de cicatrices más marcadas.
  • La genética: Ciertas predisposiciones genéticas influyen en la calidad de la cicatrización. Las pieles oscuras tienden a desarrollar cicatrices queloides (gruesas e hinchadas), mientras que las pieles muy finas o sensibles pueden presentar cicatrices atróficas (que se hunden).
  • Ciertas afecciones médicas: algunas enfermedades ralentizan o alteran el proceso de cicatrización, como la diabetes, las enfermedades inflamatorias (psoriasis, eccema, lupus, etc.) o los trastornos circulatorios (insuficiencia venosa, arteritis).

Los factores externos

1. La alimentación:

Para una buena cicatrización, es importante aportar a la piel, a través de la alimentación, los nutrientes que necesita, tales como:

  • La vitamina C: favorece la producción de colágeno y acelera la reparación de los tejidos.
  • La vitamina A: contribuye a la renovación celular.
  • La vitamina E: ayuda a proteger la piel contra el estrés oxidativo.
  • El zinc: favorece la multiplicación celular y la síntesis de colágeno.
  • Las proteínas: esenciales para la formación de nuevas células cutáneas.

2. La localización de la herida:

  • Las heridas situadas en las articulaciones o en zonas móviles (rodillas, codos, dedos, etc.), donde la piel está sometida a tracciones frecuentes, cicatrizan con mayor dificultad.
  • Las heridas en zonas sometidas a menos tensiones mecánicas (mejillas, brazos, abdomen) cicatrizan mejor.

3. El entorno:

  • La cicatrización en un entorno húmedo (con apósitos adecuados) favorece una mejor reparación de la piel y limita la formación de costras.
  • Los rayos UV no son buenos para la cicatrización de la piel. Es imprescindible proteger la herida durante la cicatrización y el mayor tiempo posible después de ella para evitar la hiperpigmentación y las cicatrices visibles.

El impacto de las cicatrices en la calidad de vida

Cada año, 100 millones de personas se ven afectadas por la formación de cicatrices. Y, sea cual sea su origen, las cicatrices pueden afectar significativamente a la calidad de vida de estos pacientes debido a sus efectos indeseables, ya sean físicos, estéticos o emocionales.

A las molestias físicas se suman los trastornos psicológicos, que pueden manifestarse de la siguiente manera³:

  • la insatisfacción de los pacientes con el aspecto visual de sus cicatrices (en el 50 % de los casos),
  • un impacto negativo en la vida privada (en el 50 %)
  • o incluso la aparición de ansiedad (en el 20 %).

Las estrías son un tipo de cicatriz que también afecta a las personas que las padecen. Afectan al 90 % de las mujeres (de las cuales el 75 % son embarazadas) y al 40 % de los hombres, y pueden afectar gravemente a la vida de estas personas al provocar una baja autoestima, ansiedad o incluso depresión, o bien repercutir en su vida social.

Para acompañar a los pacientes en su día a día, existen diferentes herramientas médicas, como las escalas de evaluación de cicatrices (escala de evaluación de cicatrices por el paciente y el observador, POSAS, o en español «escala de evaluación de cicatrices por el paciente y el observador», EECPO), que permiten evaluar el impacto de las cicatrices en la calidad de vida⁴. ​

¿Cómo se puede favorecer la cicatrización?

Tomar las medidas adecuadas nada más producirse una lesión favorece una rápida cicatrización y minimiza la aparición de cicatrices visibles. A continuación, te ofrecemos algunos consejos⁵.

  • Limpiar bien la piel

    Una piel limpia es una piel que cicatriza mejor. Por eso, nada más producirse la herida:

    • Limpiar con agua y jabón suave para eliminar las impurezas.
    • Desinfectar con un antiséptico para reducir el riesgo de infección.

    Evitar: el alcohol o el agua oxigenada, que pueden irritar la piel y ralentizar la cicatrización.

  • Mantener la herida bien hidratada

    Contrariamente a lo que se suele creer, dejar que una herida se seque al aire libre no acelera la cicatrización. Un entorno húmedo favorece una cicatrización más rápida y limita la formación de costras gruesas que pueden dejar marcas.

    Un apósito hidrocoloide ayuda a proteger la herida y a mantener un entorno propicio para la regeneración. Además, la aplicación de una crema cicatrizante hidrata la piel alrededor de la herida y favorece su reparación.


    Se debe evitar: el uso excesivo de antibióticos tópicos, ya que pueden provocar irritaciones o resistencia bacteriana.

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  • Proteger bien la cicatriz

    La exposición precoz al sol de una cicatriz en formación puede provocar hiperpigmentación, dejando una marca marrón difícil de eliminar.

    • Aplica un protector solar con factor de protección solar 50 sobre las cicatrices recientes, incluso en invierno.
    • Lleva ropa protectora si la cicatriz se encuentra en una zona expuesta.

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  • Masajear bien la piel

    Una vez que la cicatriz se haya cerrado completamente (unas 2 o 3 semanas después de la lesión), los masajes regulares ayudan a flexibilizar la piel y a reducir la aparición de adherencias o cicatrices gruesas.

    • Masajee suavemente con una crema cicatrizante o un aceite adecuado. Los movimientos circulares suaves estimulan la circulación sanguínea y mejoran la elasticidad del tejido cicatricial.
    • Continúe con esta rutina durante varias semanas para obtener un resultado óptimo.

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Como ya sabrán, la cicatrización es un proceso natural maravilloso y complejo, en el que influyen diversos factores. Si no se cuida adecuadamente, una cicatriz puede complicarse y volverse antiestética, dejando una marca visible más o menos notable. Por lo tanto, aunque cada piel es única y cicatriza de forma diferente, es importante adoptar un enfoque preventivo desde el momento en que aparece una herida para maximizar la calidad de la cicatrización.

Todas las fórmulas de TOPICREM se han diseñado con el objetivo de proporcionar una hidratación protectora y preservar la barrera cutánea de las pieles sensibles de toda la familia.

Para ello, el laboratorio se basa en su experiencia derivada de la excelencia farmacéutica:

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Referencias bibliográficas:

¹Lin X, Lai Y. Scarring Skin: Mechanisms and Therapies. Int J Mol Sci. 2024 Jan 25;25(3):1458. doi: 10.3390/ijms25031458. PMID: 38338767; PMCID: PMC10855152.

²Bijlard E, Uiterwaal L, Kouwenberg CA, Mureau MA, Hovius SE, Huygen FJ. A Systematic Review on the Prevalence, Etiology, and Pathophysiology of Intrinsic Pain in Dermal Scar Tissue. Pain Physician. 2017 Feb;20(2):1-13. PMID: 28158149.

³El Kinani M, Duteille F. Scar Epidemiology and Consequences. 2020 Dec 8. In: Téot L, Mustoe TA, Middelkoop E, et al., editors. Textbook on Scar Management: State of the Art Management and Emerging Technologies [Internet]. Cham (CH): Springer; 2020. Chapter 6. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK586058/doi: 10.1007/978-3-030-44766-3_6

⁴Michelle E. Carrière, Anouk Pijpe, Paul P.M. van Zuijlen, Esther Middelkoop. Des échelles pour évaluer les cicatrices. Revue Francophone de Cicatrisation, Volume 2, Issue 3. 2018. Pages 22-25. ISSN 2468-9114. https://doi.org/10.1016/j.refrac.2018.07.006.

⁵Monstrey S, Middelkoop E, Vranckx JJ, Bassetto F, Ziegler UE, Meaume S, Téot L. Updated scar management practical guidelines: non-invasive and invasive measures. J Plast Reconstr Aesthet Surg. 2014 Aug;67(8):1017-25. doi: 10.1016/j.bjps.2014.04.011. Epub 2014 May 14. PMID: 24888226.