Cicatrización de heridas: comprender el proceso de reparación de la piel


Ya sea por un corte, una quemadura, una intervención estética o incluso un grano de acné, es posible que tu piel necesite recuperarse. La cicatrización es el mecanismo biológico que le permite regenerarse. Sin embargo, no todas las pieles tienen la misma capacidad de regeneración. Además, hay varios factores, como la edad, el estado de salud general o el estilo de vida, que influyen en este proceso de reparación.
Gestionar bien la cicatrización no se limita a esperar a que la herida se cierre por sí sola, y un mal cuidado puede provocar complicaciones y marcas visibles. Por lo tanto, es esencial comprender las etapas de la cicatrización y adoptar los cuidados adecuados para optimizar la reparación cutánea y minimizar las marcas residuales.
No todas las heridas cicatrizan de la misma manera. Las heridas superficiales, como los rasguños, las rozaduras o los pequeños cortes, solo afectan a las capas superiores de la piel. Por lo general, se curan rápidamente y no dejan cicatrices si se protegen y se cuidan adecuadamente.
Por el contrario, las heridas más profundas o complejas —como quemaduras, heridas quirúrgicas, úlceras, úlceras por presión o lesiones que afectan a los músculos o los nervios— suelen requerir atención médica. Su cicatrización es más lenta y delicada, ya que afecta a tejidos más profundos y conlleva un alto riesgo de infección y de formación de cicatrices visibles. En estos casos, un seguimiento riguroso y unos cuidados adecuados son esenciales para favorecer la regeneración cutánea y limitar las complicaciones.
Independientemente del tipo de cicatriz, el proceso de cicatrización se desarrolla en tres fases sucesivas, cada una de las cuales moviliza células y mecanismos biológicos específicos¹.
La primera fase de la cicatrización comienza inmediatamente después de una lesión y dura, de media, cuatro días. Su función es detener la hemorragia y prevenir la infección. En primer lugar, los vasos sanguíneos se contraen (vasoconstricción) y las plaquetas forman un coágulo para limitar el sangrado. A continuación, el sistema inmunitario interviene para eliminar las bacterias, limpiar la herida y activar la reparación tisular.
En esta fase, los síntomas visibles y perceptibles son característicos de una inflamación, con enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor más o menos intenso. Y aunque resulten molestos, son señal de que el proceso de cicatrización ha comenzado correctamente.
Tras la fase inflamatoria, la piel entra en la fase de reparación (aproximadamente del cuarto al vigésimo primer día) para restaurar un tejido cutáneo sano y funcional. Los fibroblastos, células expertas en regeneración, producen colágeno para formar un nuevo tejido que rellena la herida. Este tejido, de color rojo y ligeramente hinchado, sigue siendo frágil. Paralelamente, las células de la epidermis proliferan para cubrir la herida. Este proceso de formación de un nuevo tejido restaura la barrera cutánea e impide la penetración de bacterias.
La última fase de la cicatrización es la de la remodelación tisular. Comienza alrededor del día 21 y puede durar varios meses, o incluso hasta dos años en algunos casos. Durante esta fase, el colágeno se reorganiza para reforzar la piel: el colágeno inicial, más flexible, es sustituido por un colágeno más resistente.
A esto se suma la maduración de la cicatriz, que evoluciona progresivamente. Al principio es roja y abultada debido a una fuerte vascularización, pero luego se va atenuando, se vuelve más clara y gana en flexibilidad. Su aspecto final depende de cada tipo de piel y de los cuidados que se le presten: puede llegar a ser discreta o, por el contrario, permanecer hipertrofiada o atrófica.
¡Gracias al proceso de cicatrización, la piel tiene una increíble capacidad de regeneración! Aunque la zona cicatrizada conserva ciertas características, como una textura más fina y una elasticidad ligeramente reducida, unos cuidados adecuados permiten optimizar su evolución y favorecer la formación de una cicatriz discreta y resistente.
Seguramente lo habrá experimentado: la cicatrización va acompañada de numerosas sensaciones cutáneas. Algunas son totalmente normales y indican una buena reparación de los tejidos, mientras que otras pueden ser señal de una complicación².
Durante los primeros días tras una lesión, la piel suele presentar enrojecimiento, sensación de calor y tirantez. Estos síntomas se deben al aumento del flujo sanguíneo y van desapareciendo progresivamente a medida que la herida se cura.
Uno de los signos más comunes de una buena cicatrización es la sensación de picor. Sí, aunque a veces resulte molesto, es un signo positivo que indica que los tejidos cutáneos se están regenerando. Por eso, es mejor evitar rascarse, ya que se corre el riesgo de ralentizar el proceso y provocar microlesiones e infecciones.
¿Por qué pica la piel durante la cicatrización?
Si el dolor, el enrojecimiento o la inflamación persisten más allá de unos días o se intensifican, esto puede indicar una complicación. Estos son los principales síntomas a los que hay que prestar atención:
Si aparece alguno de estos síntomas, es imprescindible consultar a un médico o a un dermatólogo.
La velocidad y la calidad de la cicatrización dependen de numerosos factores, tanto internos como externos. Algunas condiciones ralentizan el proceso y aumentan el riesgo de que queden cicatrices visibles, mientras que otras pueden favorecer una reparación rápida y óptima³.
1. La alimentación:
Para una buena cicatrización, es importante aportar a la piel, a través de la alimentación, los nutrientes que necesita, tales como:
2. La localización de la herida:
3. El entorno:
Cada año, 100 millones de personas se ven afectadas por la formación de cicatrices. Y, sea cual sea su origen, las cicatrices pueden afectar significativamente a la calidad de vida de estos pacientes debido a sus efectos indeseables, ya sean físicos, estéticos o emocionales.
A las molestias físicas se suman los trastornos psicológicos, que pueden manifestarse de la siguiente manera³:
Las estrías son un tipo de cicatriz que también afecta a las personas que las padecen. Afectan al 90 % de las mujeres (de las cuales el 75 % son embarazadas) y al 40 % de los hombres, y pueden afectar gravemente a la vida de estas personas al provocar una baja autoestima, ansiedad o incluso depresión, o bien repercutir en su vida social.
Para acompañar a los pacientes en su día a día, existen diferentes herramientas médicas, como las escalas de evaluación de cicatrices (escala de evaluación de cicatrices por el paciente y el observador, POSAS, o en español «escala de evaluación de cicatrices por el paciente y el observador», EECPO), que permiten evaluar el impacto de las cicatrices en la calidad de vida⁴.
Tomar las medidas adecuadas nada más producirse una lesión favorece una rápida cicatrización y minimiza la aparición de cicatrices visibles. A continuación, te ofrecemos algunos consejos⁵.
Una piel limpia es una piel que cicatriza mejor. Por eso, nada más producirse la herida:
Evitar: el alcohol o el agua oxigenada, que pueden irritar la piel y ralentizar la cicatrización.
Contrariamente a lo que se suele creer, dejar que una herida se seque al aire libre no acelera la cicatrización. Un entorno húmedo favorece una cicatrización más rápida y limita la formación de costras gruesas que pueden dejar marcas.
Un apósito hidrocoloide ayuda a proteger la herida y a mantener un entorno propicio para la regeneración. Además, la aplicación de una crema cicatrizante hidrata la piel alrededor de la herida y favorece su reparación.
Se debe evitar: el uso excesivo de antibióticos tópicos, ya que pueden provocar irritaciones o resistencia bacteriana.
La respuesta Topicrem :
Para purificar, calmar y reparar las pieles delicadas, descubre la Crema Calmante Reparadora de nuestra gama CICA+.
La exposición precoz al sol de una cicatriz en formación puede provocar hiperpigmentación, dejando una marca marrón difícil de eliminar.
La respuesta Topicrem :
Para proteger tu piel de forma eficaz, descubre la Leche Solar Hidratante SPF50+ de nuestra gama SUN PROTECT
Una vez que la cicatriz se haya cerrado completamente (unas 2 o 3 semanas después de la lesión), los masajes regulares ayudan a flexibilizar la piel y a reducir la aparición de adherencias o cicatrices gruesas.
La respuesta Topicrem:
Para calmar, hidratar y reducir visiblemente el aspecto de las cicatrices, descubre el Aceite Concentrado de nuestra gama CICA+, cuya textura oleosa con un acabado no graso y no pegajoso favorece un masaje óptimo de las cicatrices en todas las etapas de la vida.
Como ya sabrán, la cicatrización es un proceso natural maravilloso y complejo, en el que influyen diversos factores. Si no se cuida adecuadamente, una cicatriz puede complicarse y volverse antiestética, dejando una marca visible más o menos notable. Por lo tanto, aunque cada piel es única y cicatriza de forma diferente, es importante adoptar un enfoque preventivo desde el momento en que aparece una herida para maximizar la calidad de la cicatrización.
Todas las fórmulas de TOPICREM se han diseñado con el objetivo de proporcionar una hidratación protectora y preservar la barrera cutánea de las pieles sensibles de toda la familia.
Para ello, el laboratorio se basa en su experiencia derivada de la excelencia farmacéutica:
Gracias al confort y al bienestar emocional que proporcionan, nuestros cuidados le ayudan a sentirse seguro de su piel y de sí mismo, a mostrarse mejor ante los demás y, así, a disfrutar plenamente de cada momento de la vida.
Referencias bibliográficas:
¹Lin X, Lai Y. Scarring Skin: Mechanisms and Therapies. Int J Mol Sci. 2024 Jan 25;25(3):1458. doi: 10.3390/ijms25031458. PMID: 38338767; PMCID: PMC10855152.
²Bijlard E, Uiterwaal L, Kouwenberg CA, Mureau MA, Hovius SE, Huygen FJ. A Systematic Review on the Prevalence, Etiology, and Pathophysiology of Intrinsic Pain in Dermal Scar Tissue. Pain Physician. 2017 Feb;20(2):1-13. PMID: 28158149.
³El Kinani M, Duteille F. Scar Epidemiology and Consequences. 2020 Dec 8. In: Téot L, Mustoe TA, Middelkoop E, et al., editors. Textbook on Scar Management: State of the Art Management and Emerging Technologies [Internet]. Cham (CH): Springer; 2020. Chapter 6. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK586058/doi: 10.1007/978-3-030-44766-3_6
⁴Michelle E. Carrière, Anouk Pijpe, Paul P.M. van Zuijlen, Esther Middelkoop. Des échelles pour évaluer les cicatrices. Revue Francophone de Cicatrisation, Volume 2, Issue 3. 2018. Pages 22-25. ISSN 2468-9114. https://doi.org/10.1016/j.refrac.2018.07.006.
⁵Monstrey S, Middelkoop E, Vranckx JJ, Bassetto F, Ziegler UE, Meaume S, Téot L. Updated scar management practical guidelines: non-invasive and invasive measures. J Plast Reconstr Aesthet Surg. 2014 Aug;67(8):1017-25. doi: 10.1016/j.bjps.2014.04.011. Epub 2014 May 14. PMID: 24888226.