5 mitos sobre la protección solar desmentidos


Cuando se trata de cuidar la piel, la crema solar sigue siendo uno de los gestos más sencillos, pero también uno de los más malinterpretados. Todavía circulan muchos mitos: desde quienes solo juran por el bronceado sin protección hasta quienes piensan que basta con un factor de protección solar (SPF) en la base de maquillaje... las creencias erróneas son difíciles de erradicar.
Hoy desmontamos para ti 5 grandes mitos sobre la protección solar para ayudarte a adoptar los hábitos correctos durante todo el año.
¿El cielo está gris? Eso no significa que estés a salvo. Hasta el 80 % de los rayos UV pueden atravesar la capa de nubes. Las nubes solo filtran parcialmente los rayos UV, especialmente los UVA, que representan aproximadamente el 95 % de los rayos UV que llegan a la superficie terrestre.
Los rayos UVA, invisibles e indoloros, penetran profundamente en la piel y provocan efectos a largo plazo, como el envejecimiento cutáneo, la pérdida de elasticidad o las manchas pigmentarias.
Los rayos UVB, por su parte, son los responsables de las quemaduras solares y, aunque la capa de nubes los bloquea en parte, siguen estando presentes incluso cuando el cielo está nublado. La sensación de frescor puede resultar engañosa: no se nota el calor, pero la piel sigue sufriendo los efectos nocivos de los rayos UV.
Por eso, es imprescindible aplicarse crema solar, incluso cuando creemos que el tiempo nos protege.
Contrariamente a lo que se suele creer, la protección solar no es solo cosa del verano o de las vacaciones. Los rayos UVA, en particular, están presentes durante todo el año, incluso cuando hace frío, y penetran profundamente en la piel, provocando manchas pigmentarias, arrugas prematuras y flacidez cutánea.
Un tratamiento diario con SPF, como la HYDRA+ Crema de día protectora SPF 50, es ideal para hidratar la piel y protegerla al mismo tiempo de las agresiones invisibles.
El SPF, o factor de protección solar, indica el nivel de protección contra los rayos UVB (los que provocan las quemaduras solares). Sin embargo, la diferencia entre un SPF 30 y un SPF 50 es menor de lo que se cree:
Este ligero matiz puede marcar una gran diferencia según tu tipo de piel o tus hábitos:
Un factor de protección solar alto solo es eficaz si se aplica correctamente y se renueva:
Si no se aplica correctamente, la protección resulta prácticamente inútil, incluso con un factor de protección alto.
Si la aplicación es demasiado escasa o se omiten algunas zonas, la piel queda expuesta, incluso con un factor de protección alto. Para una eficacia óptima, tómate tu tiempo para aplicar el producto de manera uniforme y completa. Lee la guía completa de TOPICREM para saber cómo aplicar correctamente la crema solar.
No existe ningún protector solar que bloquee el 100 % de los rayos UV. Incluso los de factor de protección solar 50+ dejan pasar una pequeña parte de los rayos UV, suficiente para que la piel se broncee.
Por eso, el término «protección total», aunque todavía se utiliza en ocasiones, ha sido retirado de las declaraciones autorizadas en Europa. Puede llevar a confusión: ninguna protección solar es absoluta. El término puede dar a entender que no pasa ningún rayo, lo cual nunca es el caso.
¿Cuál es la diferencia? El bronceado será más gradual, uniforme y, sobre todo, menos perjudicial. Con una protección solar adecuada, protegerás tu piel mientras disfrutas del sol con total seguridad.
Cada piel dispone de un «capital solar», que es limitado desde el nacimiento. Una exposición excesiva sin protección agota ese capital y favorece:
Para mantener la piel joven y sana, también hay que cuidar la exposición al sol.
Una crema solar, aunque se aplique correctamente, no ofrece una protección ilimitada. Por lo general, su eficacia disminuye al cabo de dos horas, debido a la absorción progresiva de los filtros UV, al contacto con la ropa, al sudor o incluso al roce natural de la piel.
Y este deterioro se acelera en determinadas situaciones:
Por eso es fundamental volver a aplicar generosamente la crema cada dos horas, o después de cualquier actividad que pueda debilitar la barrera protectora. Este sencillo gesto es imprescindible para aprovechar al máximo el factor de protección solar (SPF) indicado en el producto.
Para que la protección solar sea realmente eficaz, es fundamental adoptar algunos hábitos sencillos en el día a día:
Para facilitar la reaplicación, incluso cuando estás fuera de casa, TOPICREM ofrece formatos prácticos y agradables al tacto, como la SUN PROTECT Leche solar hidratante SPF50+ para rostro y cuerpo, ideal para una aplicación rápida, uniforme y sin contacto directo con las manos.
Base de maquillaje, polvos minerales, "BB cream"… Algunos productos de maquillaje indican un factor de protección solar. Pero, en realidad, no bastan para proteger la piel de forma eficaz. ¿Por qué? Sencillamente porque la cantidad que se aplica es demasiado escasa para alcanzar el factor SPF indicado en el envase.
Resultado: aunque tu producto indique un FPS 30 o 50, tu piel solo está protegida de forma parcial e irregular, lo que permite que los rayos UVA y UVB penetren en profundidad. Una falsa sensación de seguridad que no hay que subestimar, sobre todo en caso de exposiciones prolongadas.
Afortunadamente, es perfectamente posible combinar el maquillaje con la protección solar, siempre y cuando se sigan los pasos adecuados.
Es la garantía de un cutis uniforme, luminoso y protegido, sin tener que renunciar al cuidado, la belleza ni la seguridad.
La protección solar no se limita al verano ni a las vacaciones. Forma parte de una rutina de cuidado integral, que cuida la piel hoy y preserva su salud mañana. Al romper con los prejuicios, adoptamos un enfoque más adecuado, más suave y más eficaz.
Con sus productos de alta tolerancia, formulados para pieles sensibles, TOPICREM te acompaña en tu día a día para proteger, calmar e hidratar tu piel con total tranquilidad.